Hubo nieve el domingo pasado. Lo malo es que no fue tanta; aquí el clima no permite largas temporadas de nevada.
Pero es muy bonito que nieve. Pegué un paseo por las calles blancas para contemplar el nevado ambiente.
El sábado, aparte, lo de siempre. Andé con Jack y sus coleguillas al final de la noche (antes estábamos en nuestro local con los del insti), y recuerdo el momento en el que volvíamos a casa. Dormí sobre las piernas de mi cari.
Cómo me cuida...
P.D.: No hay muchas fotos por aquí, ya que ahora tengo la cámara estropeada. Tengo mi lucha con la pila de la cámara.
martes, 22 de diciembre de 2009
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